El recorrido
de la procesión comienza con la reunión de todos los promeseros frente a la
iglesia esperando la autorización del sacerdote pare comenzar la danza. Recorren
la ruta con la cabeza baja, ya que no pueden mirar a la cara a Jesucristo, los
pasos de la danza se acompañan principalmente con el ritmo de la caja, el
tambor típico del ritual. La danza termina al llegar a la iglesia, donde los
diablos se arrodillan rendidos esperando la bendición del sacerdote.
Referencia bibliográfica:
(S/A) (19 de junio de 2014). Diablos Danzantes de Yare: tradición y
devoción. El Universal. Recuperado
de:
Los trajes usados por los promeseros constituyen una vestimenta sagrada, según Ernesto José Herrera, presidente de la Cofradía del santísimo sacramento de los Diablos Danzantes de Yare. Estos se caracterizan por ser unos trajes rojos largos, de pantalón y camisa mangas larga, además llevan una serie de accesorios y la muy importante máscara.
Los accesorios son los siguientes:
Rabo, cola que va pegada al pantalón y lleva una campana en el extremo.
Cencerros, correa colocada en la cintura, lleva latas y maracas.
Mandador, látigo llevado en la mano izquierda, usado para intimidar a quienes se atraviesan.
Maraca, llevada en la mano derecha para remarcar el ritmo de la danza y la música.
Referencias Bibliográficas:
(S/A) (s/f). Los Diablos Danzantes de nuestra tierra. Venezuela tuya. Recuperado de
La cofradía o hermandad de los Diablos Danzante de Yare mantienen una estructura jerárquica de cinco divisiones, basada en la antigüedad de sus miembros. Estas distinciones son representadas por los números de cachos que tengan sus máscaras.
Primer Capataz, es el diablo más antiguo y constituye la máxima autoridad, su máscara posee cuatro cachos.
Segundo Capataz, encargado de la organización y el desarrollo del baile, su máscara posee tres cachos.
Arreador, también llamado tercer capataz, su máscara lleva tres cachos de menor tamaño que el segundo capataz, además lleva un mandador o látigo y está encargado de la disciplina.
Diablos o rasos, conforman el resto de los promeseros, sus máscaras llevan dos cachos.
Las mujeres ocupan un único puesto en la hermandad:
Sayona, encargadas de la preparación y guía de los nuevos participantes, no se les permite llevar mascara.
Referencias bibliográficas:
Mintur Venezuela. (s/f). Diablos Danzantes de Venezuela. Disponible en
Los Diablos Danzantes de Yare son una celebración anual llevada a cabo el
noveno jueves posterior al jueves Santo, el día de Corpus Christi.
Oriunda del estado Miranda, la manifestación tuvo sus orígenes en el siglo XVIII, más específicamente en el año 1749 debido a una sequía sufrida en el Valle de Yare, ocasionando que los fieles realizaran promesas al Santísimo Sacramento por la llegada de la lluvia; según explica Ernesto José Herrera, vicepresidente de los Diablos Danzante del Corpus Christi de Venezuela. La celebración busca, a través de la danza, rendir tributo al Santísimo Sacramento.
En la procesión participan los promeseros vestidos con trajes rojos y cargan grandes mascaras representando a los demonios. Dichos promeseros avanzan de retroceso en la procesión, mientras bajan poco a poco sus mascaras, simbolizando la rendición del mal ante el bien.
Esta tradición fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la
Humanidad, el 6 de diciembre del 2012, por la Organización de la Naciones Unidas
para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).
Referencias Bibliograficas:
S/A) (19 de junio de 2014). Diablos Danzantes de Yare: tradición y
devoción. El Universal. Recuperado
de: